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L'Amparín

1er sábado de abril

1er sábado de abril Muchos días que no escribía. Demasiadas cosas por hacer y la realidad es que he hecho poco. La entrada de la primavera y el cambio de hora me dan un sueño tremendo por la tarde.
Tenía que haber ido este fin de semana a casa de Jacobo y a ver a mi madre, pero me ha dado pereza, el tiempo estaba lluvioso y me acordé ayer que hoy era primer sábado de mes y por lo tanto había círculo de energía y tenía muchas ganas de ir porque hacía tres meses que no había ido. Además después de la conversación con Jacobo esta mañana, con nubarrones de gran tormenta en el horizonte de Riglos y él con un ánimo bastante alicaído por cuestión de trabajo, perros, búsqueda de casa de campo, Belén y su padre, estaba claro que era más que necesario ir al círculo de Reiki. Había mucho que pedir además de por Sergio y Belén: la tienda de Beth, la casa de Ana, el trabajo de Jandro y de Lancy, la editorial de Manel y ya de paso los gemelos, Luiggi y para mí saber dar los consejos acertados a cada uno y energía.
Y sí, he ido. Todos se han alegrado de verme, debían pensar que ya lo había dejado. Había menos gente que en diciembre; pero muchos eran de los de siempre, aunque también había gente nueva.
Lola me ha dado un gran abrazo. La sesión de información ha tenido muchas novedades, muchos planes para este año, yo casi diría que demasiados, veremos en lo que queda todo.
La meditación que era lo que más esperaba, no sé si me ha transportado a otra esfera o me he dormido, pero la verdad es que recuerdo poco; pero sí un buen estado de paz y tranquilidad. No recuerdo el momento de enviar energía a las peticiones; pero sí el salir de la meditación.
Luego la merienda como siempre y la conversación entre unos y otros. Mari Luz, que había hecho por la mañana un curso de risoterapia llevaba para vender unos libros y he comprado uno; también llevaba sobre los niños índigo y cristal y también he conseguido uno de cristal y he encargado el de los índigo.
A la vuelta a casa he entrado al Caprabo a ver si tenían enchufes de los que necesito, pero no, me da que habrá que cambiarlo. Sí he comprado fresas, y salsas. De cajera estaba mi exalumna Fernández que ha reconocido lo caro que es el Caprabo. En la tienda de productos gourmet he comprado nueces, levadura de cerveza y germen de trigo, a ver si me levantan un poco la astenia primaveral esta que tengo.
Cuando he venido a casa, seguía la mesa de estudio en la calle y me la he subido, ya veré dónde la coloco y tendré que hacer cambios, pero una mesa de estudio siempre va bien y hace juego con la estantería que también me subí el otro día. De paso he subido a casa de Ana a sacar a pasear el conejo y he hecho un poco de meditación con la pirámide que le regalé al Luiggi y el rato ha debido de coincidir con la muerte del Papa Juan Pablo II. Descanse en Paz y que vaya a la luz.
Por la mañana no he madrugado. Me he levantado cuando me he despertado por segunda vez: eran las 10’30. He acabado de hacer la lavadora, ha subido Manel con la historia de siempre, pero me ha venido bien porque me ha hecho también a mí el recado. He estado una hora larga en casa de Ana para que el conejo paseara y he aprovechado para revisar en internet lo del Quijote y se lo he mandado a Adriana; también he visto las fotos de Semana Santa y me las he grabado. A las doce y media he ido a la biblioteca a devolver el libro y la revista, he vuelto a casa y me he preparado la comida para irme a la sesión de Reiki.
Tarde, como siempre, me he puesto al ordenador después de llamar a mi hermana y ver en la tele la muerte del Papa y al entrar al foro he visto que mi tocaya Amparo Tello también tiene una blog. Allí le he dejado un mensajito y me han entrado las ganas de poner algo en la mía y aquí estoy. Escribo de tanto en tanto, pero cuando escribo tengo tanto para contar que me lleva la mar de rato.
Ahora lo dejo. Mañana tengo que hacer lo que sea para empezar a escribir el libro de la Oxford, pero ¡me da una mandra...!

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